Derecho penal

La influencia del consumo de alcohol en la responsabilidad criminal (I)

En esta entrada vamos a examinar la influencia que el consumo de alcohol puede tener sobre la responsabilidad criminal, distinguiendo entre su aplicación como posible eximente completa-incompleta (20.2 y 21.1 en relación con el anterior CP), así como su posible virtualidad por la vía de la atenuante de “grave adicción” (21.2 CP), para lo cual haremos mención a la STS 467/2015, de 20 de julio (Ponente: Excmo. Sr. D. Juan Ramón Berdugo Gómez de la Torre), en la que se hace una breve análisis de la cuestión.

Así, en relación al consumo de alcohol, el Tribunal Supremo distingue entre alcoholismo y embriaguez. El alcoholismo implica “una intoxicación plena, que en algunos casos de alcoholismo puede ser una toxifrenia que puede determinar una demenciación acreedora a ser recogida como circunstancia eximente completa de enajenación mental o, al menos, como atenuante eximente incompleta cuando se ha producido un notable deterioro de las capacidades intelectivas y volitivas del sujeto a consecuencia de una patología de origen alcohólico generalmente determinada por la ingesta reiterada frecuentemente y a lo largo de un tiempo de cierta duración”

La embriaguez implica “una intoxicación aguda, con encaje jurídico ya en el trastorno mental transitorio, exigiéndose en todo caso una afectación de las bases de imputabilidad -intelecto y voluntad- de modo que será la intensidad de la detención la que nos dará la pauta para graduar la imputabilidad desde la inoperancia de la responsabilidad hasta la exoneración completa e incompleta de la misma”.

No obstante, el Tribunal señala que “se trata de circunstancias que afectan a las capacidades del sujeto, no es suficiente con determinar la causa que las origina, sino que es preciso además especificar los efectos producidos en el caso concreto”. Por ello, la “dependencia será relevante si además concurren alguna de las siguientes condiciones: Sigue leyendo “La influencia del consumo de alcohol en la responsabilidad criminal (I)”

Anuncios
Derecho penal

El ánimo libidinoso en los delitos contra la libertad sexual

En los delitos contra la libertad e indemnidad sexual es clásica la polémica doctrinal sobre si es necesario un elemento subjetivo específico del injusto o ánimo tendencial -el llamado ánimo libidinoso- más allá de la exigencia genérica de dolo, es decir, el conocimiento y voluntad de atentar contra la libertad sexual de una persona.

La STS 396/2018, de 27 de julio (Ponente: Excmo. Sr. D. Andrés Martínez Arrieta), establece que “de conformidad con la Jurisprudencia de esta Sala -STS 345/2018, de 11 de julio, con cita de otras- el tipo penal del abuso sexual se configura en nuestro ordenamiento enmarcado en los siguientes requisitos: de una parte, un elemento objetivo de contacto corporal, tocamiento impúdico, o cualquier otra exteriorización o materialización con significación sexual. Este elemento objetivo, de contacto corporal, puede ser ejecutado directamente por el sujeto activo sobre el cuerpo del sujeto pasivo o puede ser ordenado por el primero para que el sujeto pasivo lo realice sobre su propio cuerpo siempre que el mismo sea impuesto. De otra parte, el subjetivo o tendencial que se incorpora a la sentencia con la expresión del ánimo, o propósito de obtener una satisfacción sexual a costa de otro”.

De este modo, concluye que “cualquier acción que implique un contacto corporal inconsentido con significación sexual, en la que concurra el ánimo tendencial ya aludido, implica un ataque a la libertad sexual de la persona que lo sufre y, como tal, ha de ser constitutivo de un delito de abuso sexual previsto y penado en el artículo 181 CP; sin perjuicio de que la mayor o menor gravedad de dicha acción tenga reflejo en la individualización de la pena”.

No obstante, debe estarse a lo dispuesto en la reciente STS 107/2019, de 4 de marzo (Ponente: Excmo. Sr. D. Miguel Colmenero Menéndez de Luarca), según la cual “el ánimo libidinoso, o, dicho de otra forma, la intención del sujeto orientada a su satisfacción sexual, es un elemento ordinariamente presente en este tipo de conductas delictivas, pero no es un elemento del tipo. Dicho de otra forma, cabe atentar contra el bien jurídico protegido, la indemnidad o la libertad sexual de una persona, sin que el sujeto activo tenga como finalidad su satisfacción sexual, siempre, como se ha dicho, que el significado sexual de la conducta sea establecido de forma indiscutible. Sigue leyendo “El ánimo libidinoso en los delitos contra la libertad sexual”

Derecho procesal penal

Error en la apreciación de la prueba (849.2 LECrim): doctrina del Tribunal Supremo

En la presente entrada vamos a examinar la doctrina establecida de modo reiterado por el Tribunal Supremo para que pueda ser acogido un recurso de casación basado en error en la apreciación de la prueba previsto en el art. 849.2 LECrim. Así, la STS 13/2019, de 17 enero (Ponente: Excmo. Sr. D. Vicente Magro Servet) ha señalado los siguientes requisitos:

“1) ha de fundarse, en una verdadera prueba documental, y no de otra clase, como las pruebas personales aunque estén documentadas en la causa;
2) ha de evidenciar el error de algún dato o elemento fáctico o material de la Sentencia de instancia, por su propio y literosuficiente poder demostrativo directo, es decir, sin precisar de la adición de ninguna otra prueba ni tener que recurrir a conjeturas o complejas argumentaciones;
3) que el dato que el documento acredite no se encuentre en contradicción con otros elementos de prueba, pues en esos casos no se trata de un problema de error sino de valoración, la cual corresponde al Tribunal; y
4) que el dato contradictorio así acreditado documentalmente sea importante en cuanto tenga virtualidad para modificar alguno de los pronunciamientos del fallo, pues si afecta a elementos fácticos carentes de tal virtualidad el motivo no puede prosperar ya que, como reiteradamente tiene dicho esta Sala, el recurso se da contra el fallo y no contra los argumentos de hecho o de derecho que no tienen aptitud para modificarlo”.

Por su parte, la STS 164/2019, de 27 de marzo (Ponente: Excma. Sra. Dña. Carmen Lamela Díaz), señala que este motivo de casación “no permite una nueva valoración de la prueba documental en su conjunto sino que exclusivamente autoriza la rectificación del relato de hechos probados para incluir en él un hecho que el Tribunal omitió erróneamente declarar probado, cuando su existencia resulta incuestionable del particular del documento designado, o bien para excluir de dicho relato unos hechos que el Tribunal declaró probados erróneamente, ya que su inexistencia resulta de la misma forma incuestionable del particular del documento que el recurrente designa. Además, como se ha dicho, es preciso que sobre el particular cuestionado no existan otros elementos de prueba, ya que en esos casos, lo que estaría bajo discusión, sería la racionalidad del proceso valorativo por la vía de la presunción de inocencia en caso de sentencias condenatorias o de la interdicción de la arbitrariedad, en todo caso, aunque sus efectos de su estimación fueran distintos el referido vicio de error en la valoración probatoria presupone la autarquía demostrativa del documento que ha de serlo desde dos planos: 1º) El propiamente autárquico, lo que se ha venido denominando como literosuficiente, es decir que no precise de la adición de otras pruebas para evidenciar el error; y 2º) que no resulte contradicho por otros elementos de prueba obrantes en la causa, como, siguiendo lo expresamente establecido en el precepto, viene también señalando una reiterada doctrina jurisprudencial”. Sigue leyendo “Error en la apreciación de la prueba (849.2 LECrim): doctrina del Tribunal Supremo”

Derecho procesal penal

Contradicción entre la declaración sumarial y en el juicio oral

En esta entrada volvemos a recuperar la STS 119/2019, de 6 de marzo, (Ponente Excmo. Sr. D. Vicente Magro Servet) y a exponer otro de sus aspectos. En este caso, se trata del tratamiento que ha de darse a la contradicción que se pueda producir entre las declaraciones testificales prestadas en fase de instrucción y las que se producen en el juicio oral.

Según la Sentencia mencionada “una de las funciones que tiene que desplegar el juez o tribunal penal en los casos de declaración de la víctima es analizar las posibles contradicciones que puedan surgir entre lo declarado en la fase de instrucción y el juicio oral. Sin embargo, principio básico es en este caso que:

a) Que únicamente pueden considerarse auténticas pruebas que vinculen a los órganos de la justicia penal en el momento de dictar sentencia las practicadas en el juicio oral, pues el procedimiento probatorio ha de tener lugar precisamente en el debate contradictorio que, en forma oral, se desarrolla ante el mismo Juez o Tribunal que ha de dictar sentencia, de suerte que la convicción de éste sobre los hechos enjuiciados se alcance en contacto directo con los medios aportados a tal fin por las partes (STS de 8 Nov. 2006, rec. 84/2006 ).

b) De esta exigencia general se desprende que las diligencias llevadas a cabo durante la fase instructora del proceso penal no constituyen en sí mismas pruebas de cargo, sino únicamente actos de investigación cuya finalidad específica, por tanto, no es la fijación definitiva de los hechos para que éstos transciendan a la resolución judicial, sino la de permitir la apertura del juicio oral, proporcionando a tal efecto los elementos necesarios para la acusación y la defensa ( STC. 51/95 de 23.2 ). Sigue leyendo “Contradicción entre la declaración sumarial y en el juicio oral”

Derecho penal

Influencia de la “parafilia” sobre la imputabilidad

En esta entrada vamos a examinar la posible influencia que puede tener la parafilia en la imputabilidad de una persona, para lo cual expondremos diversas sentencias del Tribunal Supremo sobre la cuestión. En primer lugar, la STS 1397/2009, de 29 de diciembre (Ponente: Excmo. Sr. D. Adolfo Prego de Oliver Tolivar) establece que:

“La “parafilia” es un término genérico que se refiere al conjunto de desviaciones o anomalías de la conducta sexual, en las que la imaginación o los actos inusuales o extravagantes son necesarios para conseguir la excitación o el placer, de modo que la respuesta sexual se produce de forma exclusiva o preferente ante situaciones u objetos que no se corresponden con la pautas habituales. Y se dividen en dos grandes grupos: aquellas en que existe una desviación del objeto sexual, en los cuales el deseo se orienta hacia objetos que no son los normales: niños (pedofilia), ancianos (gerontofilia), animales (zoofilia), prendas de ropa y similares (fetichismo) y en segundo lugar las parafilias que se caracterizan por una desviación del fin en los cuales la atracción y el placer no se encuentran en el acto sexual mismo sino en otras situaciones como pueden ser la producción de dolor (algolagnia activa o sadismo), el ser humillado o golpeado (algolagnia pasiva o masoquismo), el vestir ropas del sexo opuesto (trasvestismo) el mostrar los propios genitales (exhibicionismo) o la observación de otras personas en actitudes eróticas (voyerismo)”.

Por su parte, la STS 13/2019, de 17 enero (Ponente: Excmo. Sr. D. Vicente Magro Servet) señala que “el DSM- IV las caracteriza por consistir en impulsos sexuales intensos y recurrentes, fantasías o comportamientos que implican objetos, actividades o situaciones poco habituales. Los expertos la califican en:

1.- leve, ocasionalmente expresada.
2.- moderada, implica mayor manifestación conductal;
3.- severa, si lo lleva a niveles de compulsión.

Esta compulsión a veces implica que el individuo parafílico comete actos delictivos, cuando su parafilia es asocial”. Sigue leyendo “Influencia de la “parafilia” sobre la imputabilidad”